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16.05.2017

PANORAMA ALIMENTICIO EN CHILE

panorama-alimenticio-chicoUno de los importantes ejes en los que se concentran las políticas públicas del país es la salud de los chilenos, y una parte esencial de esta es la alimentación. En Chile, los estudios estadísticos evidencian los hábitos alimenticios de la población, lo que posibilita la creación de medidas de acción respecto a los grupos de riesgo en temas de salubridad.

La última Encuesta Nacional de Consumo Alimentario (ENCA) se llevó a cabo el 2015, abarcando una muestra representativa que transparentó una realidad preocupante: solo un 5% de la población se alimenta de forma saludable y un 86,9% necesita cambiar sus hábitos.

Así también, evidenció que los chilenos comen siete veces al día; destacando la hora del almuerzo, donde un 96% de la muestra consultada reportó  esta comida como la más consumida, luego el desayuno con un 90% y la once, con un 80%. Sin embargo, la  ingesta de aperitivos a lo largo del día conlleva un exceso de grasas saturadas, sodio y azúcares que se extiende a todas las edades; especialmente a los grupos socioeconómicos más bajos.

No obstante, las cifras presentan un balance positivo en cuanto al acceso a los productos saludables; lo que comparado con las encuestas de 1959 y 1974 posiciona de manera estable a la población chilena.

Si bien el panorama general es favorable, los resultados exponen un cuadro socioeconómico y geográfico que contrasta con la baja restricción; esto es que actualmente los grupos de bajo nivel socioeconómico y los grupos demográficos asentados en los espacios rurales, manifiestan un mayor consumo de alimentos riesgosos junto con un mayor nivel de sobrepeso y obesidad.

De los resultados se derivó que solo un 12,9% de la población encuestada cumple las sugerencias de las guías alimentarias que engloban los cinco grupos de alimentos. El contraste expone que el mayor nivel de adaptación a las guías se presenta en el consumo de frutas y verduras, con un 53,5%. Por su lado, la ingesta más baja corresponde al pescado y al agua.

Por último, cabe destacar que el nivel socioeconómico es un determinante constante en las cifras; pescado, lácteos, frutas y verduras son más consumidas en los niveles altos. Aunque las diferencias son diversas, la ingesta de agua es transversalmente baja.